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martes, 14 de junio de 2011

ADICCIÓN...







No intentes rehabilitarme
esta adicción me acompaña
está metida en mi sangre
corroyéndome las entrañas

Me jugaría la vida
prescindiría de todo
más jamás dimitiría
del  poder vivir a mi modo

Puedo beberme de un trago
todo el licor de tu risa
embriagarme hasta el letargo
 en mi camino no hay prisas

Adicta a tus maneras
y a las formas de tu amor
Soy de tu río ladera
embravecida en verdor.

No intentes rehabilitarme
ni escojas por mi los frutos
que son tu piel y tu carne
los que apetezco y disfruto.


1 comentario:

José Román dijo...

Éste poema, cielo, me ha llevado a tocar la luna en un espiral de amor y felicidad... Ni la inmensidad de los océanos y las constelaciones tienen la dimensión del amor que siento por ti.
TUYO SIEMPRE.
José.