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viernes, 8 de octubre de 2010

AL DESPEDIRNOS...


Deshacíase en el aire el beso

enviado desde mi alma a ti, tan lejos.

La noche caía en tu pueblo

mientras te abrazaba celoso el sueño

Aquí yo, con seis horas menos

quedo buscando en el cuarto tu eco,

le atrapo de un salto, lo cuelgo en mi pecho

y sigue latiendo junto con tu aliento.

Las mismas estrellas que alumbran tu cielo

titilarán más tarde en este hemisferio

cubriendo de luces el armiño negro

que viste de noche todo el firmamento.

Me quedo pensando en nuestros momentos

escuhando tu voz en el sonido del viento.

Si cierro los ojos te siento a mi lado

en un abrazo eterno tu y yo acurrucados.

Que fieras las horas que lamen mi cuerpo

abriendo los surcos del dolor que siento

sólo me sostiene el convencimiento

de que en pocos días vendrás a mi encuentro.



2 comentarios:

José Román dijo...

Mi amor, nos despedimos y queda la sensación de felicidad compartida, el dulce sabor del beso en la distancia; el eco inconfundible de un te quiero... El aire, impregnado de tu esencia, me trae tu aroma que llega hasta los latidos los latidos de mi corazón...
TE AMO TESORO.
José.

luciernaga_poeta dijo...

Mi vida, contamos los días para tu regreso, todos te anhelan mi amor tanto cómo yo. Hemos estado unidos en esta separación por lazos que van haciendo nudos de amor.
Sólo le pido a la vida tu presencia junto a la mía.
Te amo y te admiro por sobre todo.
Mil besos
Cecy