
Solía sentarme en sus rodillas
y derramar sobre sus hombros
mis lágrimas de niña
Corría solo para que me alzara
nunca volví a sentirme
en la vida tan liviana
arriba en sus brazos
a mi me crecían alas
Solía correr detrás de sus pisadas
y llevaba una foto mía
para él autografiada,
con letras recién horneadas
en los dedos infantiles
el corazón palpitando
como precoces jazmines
Solía sentir que todo
a su alrededor era seguro
porque en su bolsillo él tenía
las llaves del mundo.
Más una tarde de otoño
cayó como una hoja
la inocencia que habitaba
en mi corazón de alondra
Solía creerle cuando decía
que de grande sería su novia
no sabe una niña de 8 años
que los grandes cuentan historias
Un día se quebró en mil partes
el cristal de la ilusión
le vi besando a mi hermana
detrás del viejo portón
Solía llorar a escondidas
mi tremenda desilusión
que hice para perderle?
Porqué no me eligió?
Me preguntaba el domingo
que con ella se casó
Me encontraba sentada en la iglesia
cuando el milagro ocurrió
El sacerdote en un descuido
mi nombre pronunció
María Alicia, mi hermana
10 años mayor que yo
no fue nombrada en el acto
el cura se equivocó
Se confundieron los nombres
María Cecilia aceptas por esposo...
...acepto murmurè yo