
Ahora amor
que voy a tu vera,
prendida de la cintura
de los días.
Arrimaditas
tu sombra y la mía
formando un todo,
una sola vida
Ahora amor
que me bebo tu risa
y visto todo el cuerpo
de tus besos
que ya no siento
el frío de tu ausencia
calando cómo antes
hasta mis huesos.
Ahora se que para hablar
de libertades,
hay que haber estado preso.
Cómo tú y yo lo estuvimos,
de la distancia, del anhelo
de la ausencia y del deseo
de fundirnos en un beso.
Ahora amor, los sueños
de tantas noches desveladas
se hacen realidad y nos permiten
que no haya entre nosotros
más distancia…
…que la de una mirada